EL PATIO AZUL

Blog del Círculo literario EL PATIO AZUL, en él encontrarás poesía de variada temática, lo social se funde con lo metafísico y aparece reflejado en una filosofía que flota en cada verso. También la narrativa se desliza breve, con talento y sensibilidad.

Tuesday, June 13, 2006















CALLECITA SOLA /Jaime Abanto Padilla/




Después de la prisión
El musgo se había extendido
Por cada grieta del alma

Y el camino de ayer se cerró
Y
No
Hubo
Tiempo
Para recordar.

Sin embargo
Aún te recuerdo
Y
Aún a veces
Como en esta tarde te sueño
Sentada al filo de la tarde
Al borde de tu pena
Y tu lenguaje incontenido.

(Muy malo para una profesora de literatura como tú,
Seguro que a esta hora que te pienso
Hablas de verbos y gerundios
Con tu invariable lenguaje)

Ya no esteas (me decías)
Y hoy
Ya no estoy.


Ausencia de otoño


Te recuerdo ahora al filo de mi pena, al borde de mi tarde
Y tu casita triste
Por la que retorno diariamente.

No sé por qué esta tarde te recuerdo
Embriagado de tristeza y de silencio.

No voy a llorar
Porque ya he llorado
Pero no voy a negar que te recuerdo
Y
Aún
Ahora después de tanto tiempo
De tanta ausencia y silencio
Todavía te quiero.


Tu mesa sola tras la puerta también sabía que en el Perú no se podía vivir

Tu mesa sola tras la puerta
Una banca eternamente solitaria,
Un piso de tierra
Y tu chompa azul,
Tus cuatro años de universidad,
Tu curiosidad por Sienkiewicz
Y una página mecanografiada.

(Vuelvo a recordarte a media vida
Transparente)

Sabíamos que no podíamos tenernos
Y nos tuvimos tantas veces.

Sabías que la gente era una larga mirada
Por las calles del regreso
Pero yo era feliz
Amándote en una mesa sola
Y la gente era calles interminables de miradas.

Pero yo era feliz
Amándote en mi noche.

Y querías conocer Lima la horrible,
El mar,
Sus calles malolientes con olor a hurto,
Con olor a orines,
Sus jirones y precipicios,
Sus deprimidas avenidas,
Sus playas convertidas en basureros.

Y
Todas esas cosas
Que
Nunca conociste.

Sabías que no se podía vivir en este país,
Sabías que el año era largo
Más largo que las avenidas,
Más largo de lo que podías soportar
Y
Aprendí a quererte
Porque yo
También lo sabía
Y
A veces
Comíamos panes tibios
A dos cuadras de nuestra calle.
(Esa callecita donde viejas amarillas
Escondían sus rostros tras sucios tejidos
Que nunca crecían)

Ahora
Que la vida se va complicando
No puedo evitar el recordar
Tu mesa sola,
La banca,
Tu preocupación
Porque sabías que en el Perú no se podía vivir
Y te dolía.

Por eso nos comíamos la noche
A dos cuadras de una callecita triste.

De una calle sola.



Sienkiewicz estrujado


Tenías veinticinco años
Y cincuenta años guardados en tu tristeza
(Mujer
De ayer,
Como te recuerdo a esta hora deprimente de la vida)

Recorríamos las mismas distancias
Vacías
Y

Después
Jugabas a ser feliz
Porque en el fondo
Eras una niña grande
Y triste
Con tu chompa azul
Y tus muslos blancos
Y cincuenta soles
Que no eran suficientes
Pero,
Nunca
Lo decías.


Porque sabías bien que en el Perú
No se podía vivir.


Cuando fue ayer
Y
Las
Vecinas de la calle
Tejían sus tejidos inacabables
Y nosotros salíamos
Con libros y cuadernos
Para acabar siempre bajo la noche
Y en
Silencio

(Como te recuerdo)

Y no tenías nombre
Y besabas la noche
Y no había metáfora en tu palabra
No había verbo exacto
No había tiempo
Sólo había silencio.

Y cincuenta soles lejanos
Que eran para el pan y el autobús
Amargos días salados,
Sopas de nada y de tristeza

(Porque en el Perú nunca se pudo vivir)

Si estuvieras hoy
En esta noche vacía
Profanaríamos todos los rincones
Aunque miren las vecinas desde sus torres
Y atalayas,
Aunque sus ojos nos condenen
Y sus murmullos nos persigan entre llaves apuradas
Y remiendos de silencio.

La noche era joven
Y yo te amaba.

La noche era virgen
Y tú me amabas.

Y nosotros éramos
Dos insectos apareándose
En la nocturnidad de la luna
Sobre una hoja amarilla de Sienkiewicz.

Hoy quisiera decirte
Que me estoy muriendo
Que me duele el ojo izquierdo
Y mi fosa izquierda
Que me duele el lado izquierdo de la vida.

Te extraño
Y las tardes de angustia
No terminan mi dolor
Nada desata esta pasión que te llama
Porque me sé de memoria
Tus lunares,
Tu cansancio.


Y te extraño,
Extraño tu chompa azul
Y tus manos blancas
Palomas de mis tardes en que aún era libre

Profesora de literatura
Con tu verbo esteas.

Hubiera sido mejor
Morir en los abismos de tu beso

Pero
Estamos solos
Tristes
Y
Lejos,
Lejos.

3 Comments:

  • At 3:15 PM, Anonymous Anonymous said…

    carajo, este blog es de jaimke abanto o de patioazul??, dònde estàn los demàs?????

     
  • At 5:23 PM, Blogger elpatioazul said…

    Este es un blog, no una página web. Solo tienes que seguir bajando.Usuario anónimo.

     
  • At 5:27 PM, Blogger JAIME ABANTO PADILLA said…

    Ya que lo preguntas, el blog de Jaime es: www.jaimeabantopadilla.blogspot.com

     

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